"Tenía 48 años cuando se terminó mi matrimonio. Pasé años siendo la esposa perfecta: pospuse mis sueños, me transformé en la versión de mí misma necesaria para mantener la paz y silencié la voz que me decía que era desesperadamente infeliz"

"Tenía 48 años cuando se terminó mi matrimonio. Pasé años siendo la esposa perfecta: pospuse mis sueños, me transformé en la versión de mí misma necesaria para mantener la paz y silencié la voz que me decía que era desesperadamente infeliz"
  • Las crisis son oportunidades y uno puede encontrar el verdadero yo.
  • Una mujer cuenta su experiencia y lo que le generó poder darse cuenta de la verdad.